ABRE SU BOCA CON
SABIDURÍA Y LA LEY DE CLEMENCIA ESTÁ EN
SU LENGUA
Prov. 31: 26 Habla siempre con sabiduría, y da con
amor sus enseñanzas (DHH), habla con sabiduría y enseña a la gente a ser
amorosa y amable (PDT), cuando habla lo hace sabiduría; cuando instruye lo hace
con amor (NVI): la caracterizaba la discreción, era una mujer sabia, cuidemos
lo que decimos, pues nuestra boca debe ser sabia y clemente, es lo que Dios
quiere de nosotras. Una mujer virtuosa No es charlatana, criticona ni áspera,
sino que sus palabras están llenas de bondad y de sabiduría celestial y su boca
y lengua habla de lo que está lleno su
corazón. También la ley de clemencia está en su lengua: instruye a sus hijos y
amigos, es una consejera sabia y amorosa, no juzga a quien le pide ayuda o consejo, evita criticas que no ayuden a construir algo nuevo y mejor (Proverbios 1: 8; 6: 20). Conjuga en
su personalidad las cualidades del maestro ejemplar: sabiduría y amor. Tiene
que enseñar y sabe hacerlo.
EL SEÑOR BENDIGA TU BOCA PARA QUE TUS PALABRAS SEAN SIEMPRE SABIAS

