El
Corazón de su Marido está en Ella Confiado, y por ella no carece de ganancias,
le da ella bien y no mal todos los días de su vida.
Queridas hermanas, seguimos analizando la cita bíblica
Proverbios 31:10-31 uno de los pasajes más hermosos que tiene la Biblia para
hablarles a las mujeres casadas (y a aquéllas que esperan casarse) en este
párrafo de la palabra de Dios vemos que el marido de la mujer virtuosa confía
plena y totalmente en ella, es una mujer muy honesta y confiable (de fiar),
leal en todo, lo que merece la estima y el afecto de su marido. La confianza de
nuestros esposos es algo muy importante y debemos hacer todo para mantenerla
siempre.
¿Cómo hacerlo? Comportándonos de tal
manera que nuestro esposo pueda depositar en nosotros toda su confianza, el
debe confiar en nuestra castidad, en nuestra prudencia, fidelidad y hasta en la
discreción con que llevamos todos los asuntos domésticos.
No pequemos de indiscretas comentando a
nuestras amistades asuntos domésticos, nuestros esposos son nuestros mejores
amigos también y debemos junto a ellos tratar de encontrar soluciones a
cualquier asunto que surge dentro del hogar, pidamos siempre a Cristo, nuestro Salvador, que esté
presente dentro de nuestros corazones, para poder llegar a acuerdos sabios.
Nosotras cumplimos la funciòn de administradoras de nuestro hogar y si bien nuestros esposos son los proveedores
como indica la biblia en Timoteo 5:8 El
que no provee para los suyos, y sobre todo para los de su propia casa, ha
negado la fe y es peor que un incrédulo. Es la mujer virtuosa también una
ayuda para su esposo, un soporte material y económico para el hogar, el matrimonio, la casa,
la familia.
La mujer de la que nos habla la palabra
trata a su marido con el amor y el respeto que las santas mujeres muestran
hacia sus maridos (1 Pedro 3: 5, 6), brindándole todas las atenciones de una
buena esposa todos los días de su existencia; esto significa que nuestro trato
hacia nuestro esposo no ha de ser conforme al humor que tengamos en el momento,
ni en virtud de la situación que estamos atravesando, sino siempre. Pensemos siempre que si nosotros aprendemos a controlar nuestros impulsos y respuestas estamos ganando el bien para nuestra familia, que sea nuestro trato siempre afable y evitemos siempre cualquier tipo de discusión con ellos. Personalmente
trato de recordar que mi abuela siempre decía “Más moscas se cogen con miel que
con hiel” la miel es dulce y la hiel amarga, significa que para atraer la
voluntad de alguien, lo mejor es la dulzura. Si tratamos a nuestros esposos con
dulzura y haciendo que se sientan bien, tendremos de ellos la misma respuesta.
No es fácil, sobre todo porque muchas veces debemos luchar contra la soberbia y
la necedad, pero con el favor de Dios se puede lograr, siempre recuerda que
para ser tú la reina de tu hogar, primero debes hacer que tu esposo sea el rey.
Me quedo con una frase que escuche en una prèdica: Una esposa fiel y buena puede hacer al
marido tan feliz como si fuera rey; ella es su corona. De otro modo, una esposa
mala, de genio cruel o amargo, y de lengua desenfrenada, es como una enfermedad
incurable.
Nosotras podemos ser mujeres virtuosas,un paso a la vez, podemos hacerlo!!