jueves, 8 de septiembre de 2016

Mujer Virtuosa, trabajadora incansable!!!



Busca lana y lino, y con voluntad trabaja con sus manos, Se levanta aún de noche y da comida a su familia y ración a sus criadas.

Una mujer virtuosa No es perezosa; sino al contrario es una mujer diligente, laboriosa y trabaja con buen ánimo: “se reviste de fortaleza y con ánimo se dispone a trabajar”. No solamente depende de lo que su esposo tiene y puede darle; sino que también busca obtener recursos propios, siendo productiva con sus labores y negocios: es una mujer bendecida por Dios.

Busquemos siempre ser diligentes y laboriosas  no solamente en las labores propias de nuestra casa, sino también en nuestros trabajos fuera o en los negocios que hagamos, busquemos ser productivas, ofrezcamos a Dios nuestro esfuerzo recuerden hermanas ¡Dios bendice la obra de vuestras manos!

Una mujer laboriosa es buena administradora de las tareas domesticas, ya sea haciendo nosotras las labores o supervisando a quien las haga, como buenas mujeres no debemos ahorrar fatigas para cumplir responsablemente y de buena gana, enseñemos a nuestros hijos a ayudarnos en el hogar, de buena manera y con alegría, dando nosotras el ejemplo. Lo importante es Emplear bien nuestro tiempo, de forma que no se pierda ni un minuto en cosas improductivas.

Una mujer virtuosa no es una mujer que se pasa el día en vanas conversaciones o visitas, que vive en las redes sociales, o hablando por chat o teléfono con amigas, lógicamente también debemos tener tiempo de descanso y relax, pero aprendamos a diferenciar cuando estamos dejando de hacer algo importante para nuestro hogar por ocupar mal nuestro tiempo.
Si trabajamos para apoyar a nuestro esposo y por el bienestar de nuestros hijos, tampoco debemos quitar tiempo a nuestra familia para dárselo al trabajo, todo debe tener su tiempo y si nosotras nos ponemos como meta aprender a administrar nuestro tiempo de la manera correcta, lograremos sin dudar mantener una familia armoniosa y un matrimonio feliz.



A veces es una agenda muy cargada y es normal que nos sintamos cansadas y hasta el humor puede cambiarnos, entonces es cuando debemos darle tiempo a la oración, la comunicación con Dios nos dará fuerzas para continuar alegres y no dejarnos vencer por el desánimo y la pereza, sepamos administrarnos correctamente como esposas, madres, amas de casa, creyentes, hijas, no seremos perfectas pero de la mano de Cristo seremos correctas y esto nos acercará cada día mas a ser las mujeres virtuosas que Dios nos pide ser.


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